martes, 9 de septiembre de 2008

¿Cama para dos?

Enero de 2007. Con calculadora en mano, me encontraba planeando mi viaje por europa con la francesa que me recibiría en Paris. Seducido por la idea de pertenecer a la comunidad europea a mediano plazo, escuchaba embobado su narración de cómo recorreríamos agarrados de la mano las calles de la ciudad luz, tomaríamos vino recostados en los parques de la Tour Eiffel, visitaríamos la casa de su padre en La Bretagne, y terminaríamos navegando en una góndola en Venecia.

Después de escuchar tal combo turístico, lo primero que se me vino a la mente fue preguntarle: “¿Y durante todo este viaje vamos a dormir juntos?”. Ha pasado más de un año, y no tengo la menor duda que esa pregunta fue la primera ‘cagada’ que hice (de las tantas que aparecieron en los meses siguientes) para que ese tour solo se confunda con un trailer más de alguna película de amor de las que tengo grabada en mi memoria.

A diferencia de Martín Romaña con su hondonada (los que han leído los cuadernos azul y rojo de navegación de Bryce Echenique me van a entender), yo no podría compartir mi lecho por más que me pongan a la mismita Octavia con el último modelo de Victoria’s Secret.

Soy el cliente ideal de los hostales ya que no tienen que tocarme la puerta para el check-out; el compañero esperado de las mujeres que no quieren que las descubras con el peinado desarmado; el amante ideal de las casadas que te quieren fuera antes que llegue el marido. Simplemente, me es imposible dormir con una mujer al lado.

No importa si es verano o invierno, en la cama al momento de dormir siempre te desnudas. Tu perfume Channel se opaca con el olor de tus pedos; el recuerdo de la charla agradable que tuviste a la luz de las velas, se desvanece con tus ronquidos; el sabor del beso suave y prolongado de la noche anterior, se dilata con el mal aliento de la mañana.

Además de mi madre, solo recuerdo una sola mujer con la que me permití compartir el brazo de Morfeo. Me encontraba en el aeropuerto de Marseille, y la española a mi lado se ofrece como mi guía en Montpellier si me animaba a desviar mi ruta ‘mochilera’. Al llegar a su ciudad, me propone descansar en la casa que comparte con sus otras dos amigas —Dios es peruano me dije. Después de la cena y las cervezas, llegamos a su casa, y cuando comenzaba a buscar el sillón que se convertiría en mi colchón Paraíso, me propone dormir en su cuarto.

—¿De qué te ríes Mario?
—Es que nunca he dormido con una mujer, es decir, no solo dormir.
—Bueno, si no lo puedes manejar, el sillón está en la sala.
—No, no. Siempre hay una primera vez.

Los besos de esa madrugada fue lo único que logré de las cinco noches que dormí con ella. Cuando una europea te dice que quiere dormir, amigos míos, en verdad solo quiere dormir; no creas que es porque le da roche decir que quiere sexo contigo. Aprendí dos cosas de esa experiencia somnífera. Primero: si duermo boca abajo, dejo de roncar. Segundo: mi cerebro no concibe tener una mujer al lado sin tener sexo, es por ello que la última noche tuve un sueño húmedo, y me fui dejando la sábana manchada.

Mi primer jefe una vez me dijo: “Todo puede representarse con las matemáticas Mario”. Creo que mi problema también.

Si:

P(VP) = Probabilidad de tener vida de pareja
S = Número de veces que has tenido sexo
D = Número de veces que te quedaste a dormir

P(VP) = D / S

Eso quiere decir que la probabilidad de compartir tu vida con alguien, está en función del número de veces que dejaste de dormir en el medio de la cama. Como podrán deducir, la mía es cero.

No sé qué opinar de mis amigos que comparten el ring de cuatro perillas con sus acompañantes temporales o permanentes. Algunos me dirán que son dichosos, otros que están pagando sus pecados. No los envidio, ni los detestó... Hoy por hoy, solo los admiro.





Me pregunto si algunos de ustedes se identifica con estos estilos.












13 comentarios:

Anónimo dijo...

Es complicado compartir la cama cuando te acostumbras a dormir solo, es una invasión al espacio personal. Eso de saber que la cama ya no es toda para ti, que la almohada puede estar babeada por otro que no eres tu, que alguien te puede jalar la colcha, que él otro tiene calor y tu frío, los ronquidos en tu oreja (parece que planean todo tan bien que el ronquido cae exactamente en tu oreja), tiran la colcha al piso, se agarran tu lado de la cama, la desordenan terriblemente, te estresas de pensar que pueden encontrar tu colección de medias al final de la cama, se roban la almohada que sueles abrazar en las noches y para colmo de males cuando te mueves te dicen que no dejas dormir…Todo esto solo te lleva a confirmar que la cama es de uno y solo uno y se RESPETA!

Representante de colchones Paraíso

P.D. No hay nada más horrible cuando duermes y un ser extraño a tu habitad te despierta para decirte “abre la puerta” o
“acompáñame a la puerta” les juro que si abren la puerta solitos o si se van solitos, la niña que duerme a lado al día siguiente será muy feliz por saber que su sueño fue respetado.

Mario dijo...

Representante de colchones Paraíso, percibo en ti una ligera conexión sobre la soledad en la cama, no sé si leíste mi primer post, pero te suena el título "friend with benefits"? je, je

Anónimo dijo...

Mi estimado Marito,
Debo aceptar mi debilidad por amanecer con mis parejas entre mis brazos, si esto se vuelve un poco complicado porque tiende a moverse como lombriz y me deja al borde de la cama de dos plazas y media. Solo me conformo con mirarla entre todas las sabanas que me arrebato por la noche.

Puede parecer una incomodidad para muchas personas todo este trajín. Pero para mí, es algo que siempre me ha unido a ellas.

Mario dijo...

Amigo Renato, creo que además de eso, lo que te une con ellas son las deudas generadas durante toda tu relación con tu floro monse que con el depa, carro y MBA te quedaste sin dinero ja, ja, ja

Anónimo dijo...

jajajajajaja!!!! Malditoooo ...

TU NO SABES QUE AHORRO ES PROGRESO JAJAJAJAJAJAJA!!!!!

Anónimo dijo...

la vida... Mariooo el quinto párrafo me parecio mata ilusiones buubububu jajaajaja y bueno es bueno andar con ustedes!! ya que ahora podré decir "me quede sin dinero porque estudio en ADEX, vivo sola y pago un cuarto, mandé dinero a mi hermano (como todos los meses)... el ahorro es progresooooooooooo jajajaj

Mario dijo...

Diana, no lo veas como mata-ilusiones, sino como una nueva carretera al lado de la autopista... ¿Te parece si te acompaño? ja, ja, ja

Anónimo dijo...

La cama uhmmmm bueno de hecho deb ser complicado, estoy a punto de casarme... pero tu me suenas a egg---on si no puedes amanecer con alguien. Me has hecho recordar los momentos en que literlamente se amanecía como un "osito", claro que con 100 dolares menos en la billetera, pero mientras menos costaba mas osito te sientes...jajaja. Yo creo que no has podido amanecer con alguien por que todavía no sabes la gama de grises que existe; es decir o es blanco o es negro... Marito por favor descubre los grises.
Ya estas por los 30 y sigues pensando en wadas de como dormir y la colcha, etc, etc, carajo en las noches y cuando estas con una pareja lo que menos importa es la colcha, tampoco pienso que se trate de puro sexo, sino simplemente hay otras cosas.
Vamos doc!!!

Mario dijo...

Amigo anónimo, cuando te refieres a los grises, te refieres a mujeres de mi color capulí ja, ja, ja... porque blanco y negro si he probado, aunque ahora que lo pienso, nunca al mismo tiempo ja, ja

Anónimo dijo...

Paso algo interesante y divertido..como que sentí un respeto al espacio de ambos, salimos muy felices, regresamos nos pusimos a ver tele y se quedo dormido en el sillón y le dije yo no puedo dormir acá y me dijo ta bien, tons me fui a mi cama y durmio muy tranquilo en el sillon y yo muy feliz en mi cama, no escuche ronquidos ni nada...y en la mañana se paso a mi cuarto... claro cuando ya estaba despierta... no te parece genial, cada uno en su espacio y juntos solo en el momento necesario, para dormir quien necesita alguien al lado si con una almnohada basta no te parece? Eso me parecio genial, el estar en un mismo techo no implica que debamos compartir el
mismo metro cuadrado no?...toy pensando que sería divertido estar con alguien y cada uno en su espacio, es más tu crees que algiuen se pueda casar y vivir
cada uno en su depa??

Mario dijo...

Amiga anónima, mas bien yo me preguntaría por qué casarse ;)

Anónimo dijo...

no digo que sea necesario, sino que me pongo a pensar porque el matrimonio tiene que ser necesarmiante vivir bajo el mismo techo

Mario dijo...

Hace unos años te hubiera respondido por amor, pero desde que estoy en Buenos Aires, creo que eso va más para distribuir los gastos entre dos je, je, je